El Gran Colisionador de Hadrones (LHC), la gran instalación del CERN en Ginebra (Suiza) famosa por sus investigaciones sobre partículas elementales como el bosón de Higgs, ha sucumbido ante la actividad de una comadreja, un mamífero carnívoro de apenas 300 gramos de peso.


Según han informado los responsables del LHC, el pequeño animal se introdujo el viernes en uno de los túneles de la instalación, mordió un cable y ocasionó un cortocircuito que obligará a la instalación a permanecer paralizada durante varios días, posiblemente dos semanas.

El CERN, el laboratorio europeo de física de partículas, ha informado de que el aparato más afectado por el cortocircuito fue un transformador de electricidad de 66 kilovoltios.
Los ingenieros que investigaron el incidente encontraron los “restos carbonizados de una pequeña criatura peluda cerca de un cable eléctrico mordido”, ha explicado Arnaud Marsollier, el jefe del Departamento de Comunicación del CERN. “No hemos realizado un análisis exhaustivo de los restos, pero todo parece indicar que se trata de una comadreja“, ha añadido en declaraciones a la agencia France Presse.

El LHC, cuyo rasgo más distintivo es un anillo subterráneo de 27 kilómetros de circunferencia por el que circulan partículas a velocidades cercanas a la de la luz, es el mayor y más potente acelerador del mundo. Su objetivo es hacer circular partículas en sentidos opuestos para ocasionar colisiones superenergéticas.

Comadreja Gran Colisionador de Hadrones

El LHC estaba a punto de lograr esta semana el hito histórico de alcanzar una velocidad jamás obtenida en un acelerador de partículas. El 21 de mayo de 2015, por primera vez en la historia, el LHC del CERN consiguió que un haz de protones circulase a una energía de 6,5 teraelectronvoltios (TeV), lo que permitió las colisiones a una energía de 13 TeV.
Esta clase de incidentes con animales salvajes es más común de lo que parece, dado que el colisionador se encuentra a las afueras de Ginebra. “Estamos en el campo. Claro que tenemos animales salvajes por todas partes”, precisa Marsollier. En el año 2009, el LHC ya sufrió otra avería cuando un pájaro dejó caer un trozo de pan sobre unos sistemas eléctricos de refrigeración.


Fuente: elperiodico.com
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