La inteligencia artificial está a la orden del día, y es uno de los campos más prometedores de la informática. Desde máquinas que aprenden de nosotros como si fuérais adolescentes, hasta máquinas capaces de predecir cuándo nos golpeará un asteroide peligroso. Existen cientos de usos que le podemos dar a la inteligencia artificial y al llamado ‘machine learning’, y la educación es uno de esos campos.



Hoy hablamos de inteligencia y de aprendizaje artificial aplicados a la enseñanza porque unos estudiantes de la Universidad de Georgia acaban de descubrir que su profesor era un robot. No un robot en plan ‘Yo, robot’, tranquilos, nos referimos a un robot que contestaba a los alumnos a través de Internet. Jill Watson era en realidad inteligencia artificial, no una persona de verdad, y los estudiantes de un curso de inteligencia artificial lo han tenido como profesor sin percatarse de ello.

La inteligencia artificial que consiguió hacerse pasar por profesor

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Ashok Goel, un profesor de la universidad, ha explicado a PC World que los cursos online tienen un ratio de retención de alumnos demasiado bajo: los profesores no contestan rápido y dan malas respuestas a través de Internet, algo que desmotiva a los estudiantes. Por otra parte, las preguntas que hacen los alumnos se repiten en el tiempo aunque aumente el número de preguntas, por lo que el uso de una inteligencia artificial para responderlas parecía lógico.
Al principio Jill, la inteligencia artificial protagonista basada en Watson de IBM, se atascaba en las palabras clave y daba respuestas irrelevantes. Después de hacer aprender a la inteligencia artificial, los responsables del experimento comprobaron que Jill podía responder preguntas con un 97% de efectividad, y los responsables pasaban esas respuestas a los alumnos después de comprobarlas. Pero pasados unos meses, Jill empezó a contestar directamente a los usuarios, sin supervisión humana.

Inteligencia artificial para mejorar los cursos online

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Jill comenzó a responder directamente a los usuarios en marzo, y a finales de abril Goel comentó a los estudiantes el pequeño detalle de que llevaban un semestre hablando con un bot. En sus palabras, a una de las estudiantes la mente le hizo “chof”, y algunos de los estudiantes han creado un grupo para aprender más sobre Jill, mientras que otros han hecho lo mismo para replicarla en código abierto.
El año que viene Jill volverá con otro nombre y la misión de responder al 40% de todas las preguntas que haga la clase, pero podríamos decir que este experimento ha sido un éxito este primer año. Y quien sabe, igual el profesor que te habla a través de un chat en el futuro es un bot alimentado por la inteligencia artificial.


Fuente:Omicrono
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