Un misterio de «barcos fantasma» con cadáveres intriga a Japón. Desde octubre, una docena de desvencijados buques de madera han aparecido en las costas de Japón transportando 22 cadáveres, incluidas cinco calaveras. A tenor de las redes y los aparejos encontrados, los guardacostas nipones sospechan que son barcos pesqueros de Corea del Norte que salieron a faenar y quedaron a la deriva en alta mar, según informan las agencias internacionales. Tal y como muestran las imágenes de la televisión nipona NHK, en uno de ellos hasta había un escrito en coreano identificando a la nave con la unidad 325 del Ejército, que en las provincias costeras controla la actividad pesquera. Al parecer, en una de las barcas también ha aparecido un trozo de tela que parece ser de una bandera norcoreana.


Una de las hipótesis que barajan los investigadores es que, debido a la miseria que sufre Corea del Norte, el régimen de Kim Jong-un presiona al Ejército para que se adentre cada vez más en alta mar y aumente sus capturas con el fin de alimentar a su hambriento pueblo. Desde que sucedió a su padre, el «Querido Líder» Kim Jong-il, a su muerte en diciembre de 2011, el joven dictador ha hecho numerosos llamamientos al aumento de la producción alimentaria y a la revitalización de su autárquica economía para mejorar las condiciones de vida en este hermético y aislado país. Recientemente, Kim Jong-un visitó una base pesquera del Ejército en la costa oriental norcoreana, donde instó a modernizar sus instalaciones para incrementar las capturas. «Esta base debería actualizarse con el fin de obtener buenos resultados para las personas de servicio y los civiles», ordenó durante su inspección, según un despacho de la agencia estatal de noticias KCNA.

Por ese motivo, estos buques fantasma podrían formar parte de esas expediciones pesqueras, ya que los desertores suelen huir por China o adentrándose en aguas de Corea del Sur, pero no navegan hasta Japón. Sin embargo, el avanzado estado de descomposición de los cadáveres a bordo de las naves, que en ocasiones son meros esqueletos, impide conocer las causas de su muerte ni los motivos de su deriva.

Como dichos barcos no están dotados con potentes motores ni sistemas de navegación GPS, lo más probable es que se desviaran de su rumbo por el viento o el fuerte oleaje, quedándose perdidos en el mar durante meses mientras su tripulación iba muriendo de hambre o de frío. En lo que va de año, los guardacostas nipones han encontrado 34 barcos a la deriva, mientras que el año pasado fueron 65 y 80 en 2013. A pesar de estos siniestros hallazgos, el régimen norcoreano guarda silencio y no ha reconocido que dichos barcos le pertenezcan.


ABC
top