FEMA, la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias de EEUU, llevará a cabo un simulacro a gran escala llamado “Cascadia Rising”, que simulará los efectos de un terremoto de magnitud 9,0 a lo largo de la zona de subducción de Cascadia y la llegada de un gran Tsunami de varios metros de altura, que golpee la costa oeste de EEUU.


De acuerdo con la información oficial del evento, más de “50 condados, además de las principales ciudades, naciones tribales, agencias estatales y federales, empresas del sector privado y organizaciones no gubernamentales de los estados de Washington, Oregon y Idaho, participarán en las maniobras”.
Además del simulacro “Cascadia Rising”, el Comando Norte de EEUU, llevará a cabo otros cinco ejercicios de forma simultánea.

El escenario principal que proponen todos estos simulacros y maniobras, se centra en un posible terremoto de 9.0 grados de magnitud a lo largo de la zona de subducción de Cascadia seguido de un tsunami gigante, que podría desplazar hasta un millón de personas desde el norte de California hasta el sur de Canadá.
La magnitud de estas maniobras, han llevado a algunas personas a preguntarse si el gobierno de EEUU tiene un temor real ante la posibilidad de que se produzca un desastre de esta magnitud en un futuro próximo indeterminado.
Aunque la falla de San Andrés, en el sur de California acumula mucha más atención, la zona de subducción de Cascadia representa una amenaza geológica mucho mayor. Esta zona de falla es donde la placa de Juan de Fuca se encuentra con la placa de América del Norte, y se extiende aproximadamente 700 millas desde el norte de la isla de Vancouver hasta el norte de California.

Si se produjera un terremoto de magnitud 9,0 en dicha zona, podría provocar un gigantesco tsunami que podría causar daños en una escala difícil de imaginar en este momento.
Se especula que esa es la razón principal por la que FEMA siente la necesidad de prepararse para un desastre de esta magnitud, ya que los expertos aseguran que la catástrofe se producirá sin lugar a dudas en algún momento del futuro.
la historia indica que el terremoto más grande en la historia de los Estados Unidos, se produjo precisamente en la zona de subducción de Cascadia, el 26 de enero de 1700.
El terremoto fue tan intenso, que provocó un tsunami tan grande que cruzó el Pacífico y acabó dañando pueblos de la costa de Japón.

De acuerdo con el profesor de geofísica en la Universidad Estatal de Oregón, Chris Goldfinger, la zona de subducción de Cascadia tiene el potencial de crear un terremoto que libere “casi 30 veces más energía” que cualquiera de los terremotos que pueda originarse en la falla de San Andrés.
Según Goldfinger: “la falla de San Andrés es un peso ligero en comparación con la de Cascadia”

De hecho, se estima que el tipo de tsunami que se crearía por un sismo tan masivo a lo largo de la zona de subducción de Cascadia, empequeñecería incluso al enorme tsunami que afectó a Japón en 2011.
Según el jefe de la división de FEMA que supervisa Oregon, Washington, Idaho y Alaska, Kenneth Murphy, toda la zona al oeste de la Interestatal 5 quedaría destruida.
Esta zona del noroeste del Pacífico oeste, abarca unas ciento cuarenta mil millas cuadradas, e incluye ciudades como Seattle, Tacoma, Portland, Eugene, Salem (la capital de Oregon), Olimpia (la capital de Washington), habitadas en conjunto por 7 millones de personas.

Dado el hecho de que la zona de subducción de Cascadia se encuentra justo a lo largo del Anillo de Fuego, una zona de alta intensidad sísmica y volcánica especialmente activa en los últimos tiempos, no resulta descabellado ni exagerado pensar en que se pueda producir un desastre de este calibre.

noticiasdelfin 
top