Científicos de Cornell dan un giro a dos grandes teorías sobre la vida inteligente fuera de la Tierra: la paradoja de Fermi y el principio de mediocridad. La paradoja de Fermi es una teoría del físico italiano del mismo nombre que se pregunta por qué no hemos encontrado señal alguna de una civilización extraterrestre si todo, la propia vida en nuestro planeta y las miles de millones de estrellas que cuajan la galaxia, parecen apuntar la posibilidad de su existencia.


 Entonces, ¿dónde se han metido los alienígenas? Existe otra teoría, el principio de mediocridad, creado en el siglo XVI por Copérnico, que predice que la vida debe de ser común el Universo porque ni la Tierra ni el ser humano son nada excepcionales. Científicos de la Universidad de Cornell en Ithaca (Nueva York, EE.UU.) han hecho algo muy de moda ahora en la cocina, la deconstrucción, pero con esas dos teorías, para crear una nueva ecuación. Y concluyen que, si es que se produce, para un primer «hola» galáctico tendrán que pasar… 1.500 años.

«Todavía no tenemos noticias de los aliens, el espacio es un lugar muy grande. Pero eso no quiere decir que nadie esté ahí fuera», dice el estudiante de Cornell Evan Solomonides, que presenta su estudio en la reunión de la Sociedad Astronómica Americana en San Diego. Yervant Terzian, profesor de Astronomía en la misma universidad, es el coautor del artículo.

Según Solomonides, hasta dentro de unos 1.500 años, cuando nuestras señales hayan alcanzado la mitad de la Vía Láctea, «es posible que parezca que estamos solos, incluso si no lo estamos. Pero si dejamos de escuchar o buscar, podemos perdamos las señales, por lo que debemos seguir buscando».

Un aspecto de la Paradoja de Fermi que ha sido omitido en el nuevo estudio, es aquel que considera una colonización interestelar. Cálculos previos han demostrado que la Vía Láctea, debido a su edad, pudo haber sido colonizada muchas veces hasta ahora.

Un aspecto de la Paradoja de Fermi que ha sido omitido en el nuevo estudio, es aquel que considera una colonización interestelar. Cálculos previos han demostrado que la Vía Láctea, debido a su edad, pudo haber sido colonizada muchas veces hasta ahora.

Señales de televisión y radio

La búsqueda de extraterrestres implica el envío de señales como emisiones de televisión, por ejemplo. Embajadoras electrónicas de la Tierra, las señales de TV y radio se han enviado al espacio como un subproducto de la radiodifusión. Estas señales han estado viajando desde nuestro planeta durante 80 años a la velocidad de la luz. Solomonides indica que para otra civilización que recibiera estas transmisiones, probablemente serían indescifrables, ya que los extraterrestres tendrían que descodificar las ondas de luz en sonidos, y a continuación, analizar 3.000 idiomas humanos para captar el mensaje.

No obstante, las señales de radiodifusión de la Tierra han llegado a todas las estrellas dentro de aproximadamente 80 años luz del Sol, alrededor de 8.531 estrellas y 3.555 planetas similares a la Tierra, cuando nuestra Vía Láctea contiene 200.000 millones de estrellas. «Incluso nuestra vulgar galaxia espiral, no excepcionalmente grande en comparación con otras galaxias, es enorme más allá de la imaginación», señala Solomonides. «Esos números son los que hacen la Paradoja de Fermi tan incomprensible».

Como dice Solomonides, «estamos en el tercer planeta alrededor de una estrella tediosamente aburrida rodeada de otras estrellas completamente normales, más o menos a dos tercios en el camino a lo largo de uno de los varios brazos de una galaxia espiral notablemente media. El principio de mediocridad es la idea de que como no estamos en ningún lugar especial en el Universo, no deberíamos ser nada especial en el Universo».

¿Y si ellos tienen una razón para el no contacto?

Un factor que siempre queda afuera de cualquier ecuación científica convencional, es aquel que implica dejar de lado la arrogancia y ego colectivo de nuestra especie. Muchos investigadores, incluyendo prestigiosos hombres de ciencia, han afirmado en las últimas décadas que el anhelado contacto ya ha sucedido, que ellos, los extraterrestres, detectaron y llegaron a nuestro planeta antes que nosotros al de ellos.

Sin entrar en detalles sobre las evidencias en el pasado y en el presente que probarían la hipótesis extraterrestre/interdimensional como responsable de algunos encuentros cercanos con ovnis, la principal pregunta que surge es por qué no se ha establecido un contacto abierto o por qué, de haberse llevado a puertas cerradas, los gobiernos del mundo no están dispuestos a admitirlo.


La respuesta parece obvia, si una civilización mil o millones de años más avanzada que la nuestra llegara al planeta Tierra por medios inimaginables para la tecnología terrícola actual, no nos consideraría una especie digna con la que entrar en contacto de igual a igual y, sabiamente, evitarían interferir con nuestra evolución y desarrollo —al menos directamente—. Y es justamente este último punto el que impide al establishment considerar siquiera que ellos ya estén aquí. Desde luego, eso no quita que la búsqueda de vida e inteligencia extraterrestre por parte de nuestra especie sea en vano. Algún día nosotros podríamos estar en el lugar de aquellos que saben de nuestra existencia y prefieren ignorarnos por el bien de todos, quizás en 1.500 años…

mysteryplanet

top